De qué oferta me hablas?

José estaba como de costumbre, ordenando los productos, adecuando el ambiente, y verificando que todo estaba correcto, la cantidad, para que no fuese a faltar ninguno de los ingredientes o artículos indispensables para el despacho de las mercancías que los clientes ordenaban.

Siempre presto a atender el teléfono de la mejor manera, para hacer sentir al cliente lo más especial posible, pues sabía de la importancia que esto implicaba, y que muchos si no se sienten de esta forma, no sólo que podrían reportarlo, sino que lo hacía porque entendía era parte de su trabajo y le agradaba más que todo.

Sin embargo, esa tarde, 2:30 suena el teléfono y una voz un tanto ofuscada y nerviosa le inquiere sobre una oferta que acaba de ver en internet, y la cual según lo que pudo ver, tiene una expiración rápida y por eso su prisa, ya que le interesa, porque la encontró muy atractiva.

José se siente turbado, pues hasta el momento no había recibido ninguna información de que se estuviese promoviendo o informando al público de que había una determinada oferta, y procede nuevamente a revisar toda la documentación que tiene ante si y de paso a preguntar a otros de sus compañeros, que si tienen conocimiento de una oferta que se publicó en internet y que tiene un cliente muy interesado en la misma.

Pero nadie pudo darle respuesta, y aunque no era algo que le gustaba, le informó al cliente que no tenía conocimiento de ninguna oferta en ese momento, pero el cliente del otro lado insistía y que se había apresurado y dejado algunas cosas inconclusas para llamar y aprovechar la oferta en cuestión. Al final, José terminó recibiendo una andanada de improperios, y todo su esfuerzo de siempre se derrumbó, porque no pudo satisfacer al cliente en lo que necesitaba y que a todas luces parecía tener razón, pero en la tienda todos desconocían la oferta.

Ya un poco apesadumbrado en un aparte José se lamenta de lo sucedido y no se explica la razón de porqué la tienda decidió anunciar una oferta y antes de hacerlo no lo informó, para que todos allí estuvieran en conocimiento y poder asistir a cada uno de los clientes que estuvieron llamando, interesados por obtener la misma, incluso a ese primer cliente, que se le notaba la ansiedad y el deseo de poder tener el producto, pues se le sentía el amor hacía el producto, sin embargo, ante ese momento, ya no sería lo mismo.

Platicando con sus compañeros, seguían sin entender, pues eran parte fundamental de la tienda, son las personas que reciben a los clientes, por llamadas y los que acuden directamente a la tienda, para obtener los productos, como podía perderse algo tan esencial de vista, no le encontraron explicación alguna.